Fiebre
Las variaciones en la temperatura corporal
son completamente normales; por la mañana tiende
a bajar y sube conforme avanza el día.
Se considera normal con una cifra de 37°C.
La fiebre indica que algo no anda bien dentro del organismo,
lo habitual es que el organismo esté combatiendo
una infección causada por bacterias o virus,
o sea un signo de reacción hacia un medicamento,
de un trastorno inflamatorio o de calor excesivo. La
fiebre puede ser de utilidad para contrarrestar las
infecciones y no debe disminuirse impensadamente, ya
que esto puede ocultar otros síntomas, prolongar
una enfermedad y demorar la identificación de
la causa.
Causas frecuentes:
· Infecciones en: vías urinarias, faringitis
o amigdalitis, infecciones de senos paranasales (dolor
frontal o debajo de los ojos) o abscesos dentales
· Mononucleosis infecciosa, acompañada de fatiga
· Enfermedad transmisible contraída en otro
país
·
Agotamiento
por calor o quemadura solar grave
Para que estés
bien:
· Bebe agua en abundancia para prevenir la deshidratación
(el cuerpo pierde más agua cuando existe fiebre)
y guarde reposo suficiente.
· Mide
tu temperatura, si se encuentra en el rango de 37.5°C
a 40°C, usa ropa cómoda y ligera, cúbrete
sólo con una sábana o cobija ligera, evita
el uso de medicamentos cuanto la fiebre sea de reciente
aparición, pero en caso de que aumente unos grados,
administra algún tipo de analgésico.
De 40°C en adelante, es necesario acudir al doctor.
Llama inmediatamente
al médico en caso de que la fiebre se acompañe
de:
· Inflamación significativa de garganta
· Sensibilidad ocular extrema a la luz brillante
· Rigidez considerable del cuello
· Vómito persistente
· Dificultad para respirar
· Dolor intenso de cabeza
· Confusión mental |