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La palabra obesidad "nos da escalofríos, pero hasta ahí..."

Realmente no estamos conscientes del peligro que corremos al tener sobrepeso, nos conformamos con pensar que "sólo tenemos unos kilitos de más y no es grave"

La obesidad constituye un exceso de tejido adiposo que va acompañado de un aumento del peso corporal representado un riesgo para la salud.

La cantidad de tejido adiposo, normalmente representa del 10% al 20% del peso corporal. En una primera etapa, las células del tejido adiposo (los adipositos) se cargan de grasa aumentado de tamaño. En una segunda etapa, la célula ya no puede crecer más formándose nuevos adipositos, pudiendo hacerlo en forma ilimitada .

Actualmente, la obesidad constituye el trastorno metabólico más frecuente de los países industrializados. Por ello y porque es un factor de riesgo para la aparición de diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial y algunos tipos de cáncer, la obesidad representa un importante problema de salud pública.

¿Porque nos volvemos obesos?
Se debe a un desequilibrio energético, del cual cuatro factores son las principales causas: hereditario, ingesta calórica y el gasto energético.

  • El genético: ocupa la tercera parte de la responsabilidad. Este porcentaje puede elevarse hasta un 50 % si ambos padres padecen obesidad.
  • Ingesta calórica: Cuando el organismo ingiere más calorías de las que consume, el exceso se almacena como grasa conduciendo paulatinamente a la obesidad. Es posible que el control del apetito opere defectuosamente, ya que no experimentan una sensación precisa de hambre o la confunden con sentimientos de ansiedad o depresión.
  • Gasto energético: normalmente el metabolismo de estas personas es normal, el principal problema se debe a la falta de ejercicio o actividades que permitan consumir o quemar el exceso de calorías consumidas.
  • En ciertos casos puede deberse a alteraciones genéticas, enfermedades endocrinas (síndrome de Cushing, hipotiroidismo, hipogonadismo...), fármacos e incluso enfermedades neurológicas.
  • Consecuencias:
  • Aparato cardiovascular: hipertensión, arterioesclerosis, várices de los miembros inferiores.
  • Aparato respiratorio: se produce un aumento del trabajo respiratorio para mover la caja toráxica y el abdomen con dificultad para respirar.
  • Manifestaciones metabólicas: el 80% de los diabéticos Tipo II, en el momento del diagnóstico, son obesos. Existe también un aumento del colesterol.
  • Aparato digestivo: intolerancia a ciertas comidas, flatulencia, aumento del tamaño del hígado por depósito de grasa.

Para que estés bien
El tratamiento de la obesidad no está orientado únicamente a tratar el exceso de peso, sino a mejorar el estado general de salud de las personas con exceso de peso.

  • Cambio de hábitos de alimentación de la persona, con dietas hipocalóricas equilibradas en cuanto a proteínas, grasas e hidratos de carbono. La mayoría de estas dietas están condenadas a fracasar, ya una vez que se empieza a perder peso o se logró el objetivo, el paciente regularmente, regresa a sus malos hábitos alimenticios y comienza el aumento de peso nuevamente.
  • Ejercicio: se debe preparar una rutina de ejercicios para cada paciente, esto debe ser de acuerdo a su peso, a sus hábitos de sedentarismo o a su condición física del momento.
  • Medicación: el médico es el único que debe recetar el médicamente adecuado a cada caso.
  • Psicoterapia: es muy importante que el paciente reciba este tipo de apoyo para motivarlo a lograr su meta, normalmente este tipo de pacientes han probado todo tipo de dietas sin haberlo logrado y están sumamente desmotivados.

Antes de tomar cualquier medicamento o iniciar un tratamiento para bajar de peso, consulta a tú médico.

 

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