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Colesterol
Existen dos tipos de grasas, y su
consumo excesivo provocará en nuestro organismo
problemas cardiacos y circulatorios:
La alta concentración de
colesterol y triglicéridos produce arteriosclerosis,
endurecimiento de las arterias debido a la cantidad
de grasa “placa” acumulada en ellas.
El colesterol lo obtenemos de
dos fuentes:
1.- De alimentos de origen
animal como: la carne, el huevo, la leche entera, etc.
2.- Producidas en nuestro
hígado a partir de las grasas como: la manteca,
mantequilla, crema, quesos, etc. (grasas que son de
consistencia dura a temperatura ambiente). El hígado
además se encarga de exportarlo a todos los tejidos
y eliminarlo a través de la bilis.
A través de la circulación
sanguínea las grasas son transportadas por unas
partículas llamadas lipoproteínas.
Hay dos tipos de lipoproteínas:
las LDL (siglas en inglés Low Density Lipoprotein),
que son llamadas lipoproteínas de baja densidad
y las HDL (siglas en inglés High Density Lipoprotein),
que son llamadas lipoproteínas de alta densidad.
El llamado colesterol “bueno”
es el de alta densidad, y el “malo” es de
baja densidad.
Se cree que las partículas
de HDL transportan el colesterol de las células
al hígado, donde puede ser eliminado del organismo.
Y las partículas de LDL, se quedan en las arterias
formando las “placas” que pueden provocar
la arteriosclerosis.
El conteo de triglicéridos
mide las grasas crudas en la sangre absorbidas a partir
de los alimentos. “Los niveles superiores a 200
mg/dl son señales de LDL más pequeñas,
densas y más propensas a construir placas”.
Para que estés bien
Te recomendamos llevar una dieta
baja en grasas saturadas y aumentar el consumo de aceite
de oliva extra virgen, ya que aumenta el nivel del colesterol
“bueno” y ayudará a eliminar el “malo”.
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