El
herpes zóster es una infección viral causada por
el virus varicela-zóster. Como su nombre lo indica
es también el causante de la varicela en los niños.
El
virus permanecerá de por vida en el organismo, después
de la varicela, el virus se queda dormido en ganglios
nerviosos sensitivos a lo largo de la columna vertebral.
El virus se puede despertar o reactivar en cualquier
momento.
Las
causas más comunes son:
Estrés
emocional
Edad
avanzada
Depresión
Sistema
inmunológico debilitado
Enfermedades
crónicas y tratamientos quirúrgicos agresivos.
Síntomas
Sensación
de picor o dolor en la piel (generalmente el tronco,
muslo o la región ocular).
Enrojecimiento
de la piel con brotes de ampollas agrupadas, altamente
contagiosas.
A
los 7 a 10 días del brote las ampollas se secan,
formando costras de color amarillento, que al
desprenderse pueden dejar una cicatriz.
Dolor
intolerable que puede persistir durante días,
meses o años. El dolor puede adquirir carácter
maligno en el sentido de alterar profundamente
la calidad de vida de la persona.
La
lesión del ojo puede causar trastornos importantes,
incluso ceguera. Una lesión herpética en
la punta de la nariz puede ser signo de
peligro para el ojo. Un tratamiento oportuno
puede evitar esta grave complicación.
Para
que estés bien
Si
tienes uno o varios de los síntomas antes
mencionados, te sugerimos visitar a tu médico
cuanto antes.
No
tomes ningún medicamento que no haya sido recetado
por tu médico. Los antibióticos no son efectivos
en este padecimiento, esta condición debe ser
tratada con antivirales.
No
olvides que la prevención y detección a tiempo pueden
ayudarte a vivir mejor.