| Distensión
muscular
Cualquier
músculo de tu cuerpo puede sufrir un desgarre o distenderse
(conocido comúnmente como tirón).
Los músculos están diseñados para estirarse y retraerse,
pero si no hacen esto último, se produce la distensión.
Este tipo de lesión suele ocurrir, incluso, por una
mala posición o porque se generaron movimientos constantes
sin antes "calentar" los músculos. Cuando
el músculo está activo, la distensión no es perceptible,
conforme se vaya entrando en reposo, se producirá una
contracción rápida y violenta, y el dolor comenzará.
Este
tipo de lesiones se produce, principalmente, en los
tobillos, muslos y parte baja de la espalda, pero cualquier
otra parte del cuerpo no está exenta de padecerlos.
Existen
3 tipos de distensión muscular:
- Leve:
Causa dolor y rigidez cuando se intenta mover el músculo.
Suele durar varios días
- Moderada:
Causa dolor más extenso, pequeños desgarros musculares
e hinchazón. Suele durar de 1 a 3 semanas
- Severa:
Los músculos se desgarran o rompen, incluso puede
existir hemorragia interna, provocando hinchazón y
contusión ("moretón") alrededor del músculo.
Es posible que el músculo no responda, en este caso
conviene buscar atención médica inmediata
Síntomas:
- Calambre
en la zona afectada
- Dolor,
incluso estando en reposo
- Limitación
progresiva del movimiento
Para
que estés bien:
- Haz
estiramientos suaves, incluso en el área afectada
- Aplica
hielo en la zona afectada
- Da
un masaje suave
- Reposa
- No
apliques calor cuando el área afectada esté hinchada
- Puedes
utilizar un analgésico en caso de que el dolor sea
un poco intenso; no se recomienda consumir ácido acetilsalicílico,
ya que si existe algún tipo de hemorragia puede agravarla.
En
caso de que el área afectada se hinche, rápidamente,
y el dolor sea muy intenso, es recomendable consultar
al médico de inmediato o, también, en caso de que la
lesión no mejore de manera importante en 2 o 3 días.
|