Drogas y drogadicción >> regresa al menú  

Inhalantes

El uso inicial de inhalantes a menudo comienza a temprana edad. Algunos jóvenes pueden usar los inhalantes como un sustituto barato y accesible del alcohol. Las investigaciones sugieren que las personas que abusan de los inhalantes crónicamente o por períodos prolongados están entre los toxicómanos más difíciles de tratar. Muchos sufren de deterioro cognitivo y otras disfunciones neurológicas y pueden padecer de múltiples problemas psicológicos y sociales.

Los inhalantes son vapores químicos que se respiran y que producen efectos psicoactivos (alteran la mente). Una variedad de productos que se encuentran comúnmente en la casa y en el trabajo contienen sustancias que se pueden inhalar. Muchas personas no consideran estos productos (tales como los aerosoles de pinturas o pinturas pulverizadas, los pegamentos y los líquidos de limpieza) como drogas ya que nunca se tuvo la intención de que se usaran para conseguir un efecto intoxicante. Sin embargo, los niños jóvenes y los adolescentes los pueden obtener fácilmente y ellos son los que tienen más probabilidad de abusar de estas sustancias extremadamente tóxicas. Los padres deben vigilar de cerca los productos caseros para evitar la inhalación accidental por niños muy pequeños. Los inhalantes se dividen en las siguientes categorías:

Solventes

  • Los solventes industriales o domésticos o productos que contengan solventes, incluyendo los removedores o disolventes de pinturas, los quitagrasas (líquidos para lavado en seco), la gasolina y los pegamentos.
  • Los solventes para usos artísticos o de oficina, incluyendo los líquidos correctores, los líquidos de los marcadores con punta de fieltro, y los productos de limpieza electrónica por contacto.

Gases

  • Los gases usados en productos caseros o comerciales, incluyendo los encendedores de butano y los tanques de gas propano, los aerosoles o dispensadores ("whippets") de crema batida y los gases refrigerantes.
  • Los propelentes de aerosol doméstico y los disolventes asociados con artículos como los aerosoles de pinturas, de pelo o desodorantes y los de proteger las telas.
  • Los gases anestésicos de uso médico, como el éter, el cloroformo, el halotano y el óxido nitroso ("gas hilarante").

Los nitritos

  • Los nitritos alifáticos, incluyendo el nitrito de ciclohexilo, que está disponible al público en general; el nitrito de amilo, vendido sólo con receta médica; y el nitrito de butilo, que ahora es una sustancia ilegal.

Peligros para la salud

Aunque su composición es diferente, casi todos los inhalantes que se abusan producen efectos a corto plazo similares a los de los anestésicos, que disminuyen las funciones del cuerpo. Cuando se inhalan por la nariz o la boca a los pulmones en concentraciones suficientes, los inhalantes pueden causar efectos intoxicantes. La intoxicación usualmente sólo dura unos minutos. Sin embargo, a veces los usuarios alargan este efecto por varias horas, al respirar repetidamente los inhalantes. Al principio, los usuarios se pueden sentir un poco estimulados. Con inhalaciones sucesivas, pueden sentirse con menos inhibiciones y con menos control. Si el uso continúa, los usuarios pueden perder el sentido.

La aspiración de cantidades muy concentradas de las sustancias químicas en los disolventes o los aerosoles puede ser causa directa de fallo cardiaco y de la muerte a los pocos minutos de una sesión de uso prolongado. Este síndrome, conocido como "muerte súbita por inhalación", puede resultar de una sola sesión de uso de inhalantes por una persona joven que de otro modo es saludable. La muerte súbita por inhalación está particularmente asociada con el abuso del butano, propano y los químicos en los aerosoles.

Las concentraciones altas de inhalantes también pueden causar la muerte por asfixia al desplazar el oxígeno de los pulmones y, después del sistema nervioso central de tal manera que cesa la respiración. La inhalación deliberada con una bolsa de papel o plástica o en un área cerrada aumenta en gran medida la probabilidad de asfixia. Aún cuando se emplean los aerosoles o productos volátiles para sus usos legítimos (por ejemplo, la pintura o la limpieza), es aconsejable hacerlo en un cuarto bien ventilado o en el exterior.

El abuso crónico de los solventes puede causar daños severos a largo plazo al cerebro, al hígado y a los riñones. Algunos de los efectos dañinos irreversibles que pueden resultar del abuso de disolventes específicos incluyen:

  • Pérdida de la audición: tolueno (aerosoles de pinturas, pegamentos, removedores de cera) y tricloroetileno (líquidos de limpieza y de corrección).
  • Neuropatías periféricas o espasmos de las extremidades: hexano (pegamentos, gasolina) y óxido nitroso (crema batida en aerosol y cilindros de gas).
  • Daños al sistema nervioso central o al cerebro: tolueno (pintura en aerosol, pegamentos, y removedores de cera).
  • Daño a la médula ósea: benceno (gasolina).

Entre los efectos graves pero posiblemente reversibles cabe citar:

  • Daños hepáticos y renales: sustancias que contienen tolueno e hidrocarburos clorados (líquidos de corrección y de lavado en seco)
  • Agotamiento del oxígeno de la sangre: nitritos orgánicos (conocidos en inglés con los nombres de "poppers", "bold" y "rush") y cloruro de metileno (removedores de barnices y diluyentes de pintura).

El abuso de los nitritos de amilo y de butilo ha sido asociado con el sarcoma de Kaposi (KS), el cáncer más común entre los pacientes con SIDA. Los primeros estudios de esta clase de cáncer muestran que muchas personas con KS han usado los nitritos volátiles.

Los investigadores continúan explorando la hipótesis del uso de los nitritos como un factor contribuyente al desarrollo del sarcoma de Kaposi en las personas infectadas con el VIH.

Fuente: Instituto Nacional de Abuso de Drogas (NIDA)

 

Derechos Reservados