| Efectos
de la marihuana en el organismo
Los
investigadores han encontrado que el THC (delta-9-tetrahydrocanabinol)
cambia la manera como la información sensorial llega
y es procesada por el hipocampo. El hipocampo es un
componente del sistema límbico del cerebro que es crucial
para la memoria del aprendizaje, y la integración de
experiencias sensoriales con emociones y motivaciones.
Las
investigaciones han demostrado que las neuronas del
sistema de procesamiento de información del hipocampo
y la actividad en las fibras nerviosas son reprimidas
por el TCH. También, los investigadores han encontrado
un deterioro de los patrones de conducta aprendidos,
también dependientes del hipocampo.
Recientes
investigaciones también indican que el uso prolongado
de la marihuana produce cambios en el cerebro similares
a los vistos después del largo uso de otras drogas de
las que se abusa frecuentemente.
La
persona que fuma marihuana frecuentemente puede tener
los mismos problemas respiratorios de los fumadores
de tabaco. Estas personas pueden tener tos y flema a
diario, síntomas de bronquitis crónica, y mayor frecuencia
de catarros. El uso continuo de la marihuana puede llevar
al funcionamiento anormal del tejido pulmonar, debido
a su destrucción o trauma.
- Efectos
en la frecuencia cardíaca y la tensión arterial
Resultados
recientes indican que la práctica de fumar marihuana
e inyectarse cocaína al mismo tiempo puede causar un
marcado aumento de la frecuencia cardíaca y la tensión
arterial. En un estudio, se dio marihuana sola, cocaína
sola y luego una combinación de ambas a usuarios frecuentes
de estas dos drogas. Cada droga sola produjo efectos
cardiovasculares; al combinarlas, esos efectos se intensificaron
y duraron más. La frecuencia cardíaca de los sujetos
del estudio aumentó 29 latidos por minuto con marihuana
sola y 32 latidos por minuto con cocaína sola. Al administrarlas
juntas, la frecuencia cardíaca aumentó en 49 latidos
por minuto, y ese aumento persistió por más tiempo.
Las drogas se administraron a los sujetos mientras estaban
en reposo. En condiciones normales, una persona puede
fumar marihuana e inyectarse cocaína y luego hacer algo
causante de estrés físico lo cual puede aumentar mucho
el riesgo de sobrecarga del sistema cardiovascular.
- Efectos
en el aprendizaje y la conducta social
Un
estudio en estudiantes universitarios mostró que ciertas
habilidades críticas relacionadas con la atención, la
memoria y el aprendizaje están alteradas en aquellas
personas que usan marihuana con mucha frecuencia, aún
después de suspender su uso por 24 horas. Los investigadores
compararon 65 "usuarios frecuentes" que habían
fumado marihuana con una frecuencia media de 29 en los
últimos 30 días, y 64 "usuarios menos frecuentes"
quienes habían fumado con una frecuencia media de 1
en los últimos 30 días. Después de una abstinencia de
24 horas, estrictamente controlada, a la marihuana y
otras drogas ilícitas y al alcohol, los estudiantes
recibieron pruebas estandarizadas para medir aspectos
de la atención, memoria y aprendizaje. Comparados con
los usuarios poco frecuentes, los usuarios frecuentes
de marihuana cometieron más errores y tuvieron mayor
dificultad para mantener la atención, cambiar la atención
en respuesta a las demandas del ambiente, y registrar,
procesar y utilizar información. Los resultados sugieren
que el mayor impedimento por parte de los usuarios frecuentes
está probablemente asociado con una alteración de la
actividad cerebral producida por la marihuana.
Estudios
longitudinales sobre el consumo de marihuana por parte
de jóvenes por debajo de la edad universitaria indican
que los usuarios tienen menor rendimiento que los no
usuarios, mayor aceptación de comportamientos anormales,
mayor comportamiento delincuente y agresión, mayor rebeldía,
relaciones mas dificultosas con sus padres y mayores
asociaciones con amigos delincuentes y que consumen
drogas.
Las
investigaciones también muestran mayor propensión al
enojo y comportamiento regresivo (chuparse el dedo y
episodios de "rabietas") en los infantes cuyos
padres consumen marihuana que entre los infantes de
padres no usuarios.
Cualquier
sustancia de la que se abuse puede afectar la salud
de la madre durante el embarazo y este es un período
en el que ella debe cuidarse con especial atención.
El abuso de sustancias puede interferir con una nutrición
y descanso adecuados, lo cual puede afectar el buen
funcionamiento del sistema inmunológico. Algunos estudios
han encontrado que los bebés de madres que usaron marihuana
durante el embarazo tienden a ser más pequeños que los
de las embarazadas que no utilizaron la droga. En general,
los bebés de menor tamaño tienden a desarrollar problemas
de salud.
La
madre lactante que usa marihuana pasa parte del TCH
(delta-9-tetrahydrocanabinol) a su bebé a través de
la leche materna. Las investigaciones han encontrado
que el uso de la marihuana por parte de la madre durante
el primer mes de lactancia puede impedir el desarrollo
motor (control del movimiento de los músculos) del bebé.
Una
droga es adictiva cuando causa un deseo de búsqueda
y consumo compulsivo e incontrolable, a pesar de los
efectos adversos sociales y sobre la salud. La marihuana
cumple con estos requisitos. Anualmente, más de 120.000
personas buscan tratamiento para su adicción primaria
a la marihuana. Además, estudios hechos en animales
indican que la marihuana puede causar dependencia física
y algunas personas han reportado síntomas asociados
con la abstención o supresión.
Fuente:
Instituto
Nacional de Abuso de Drogas (NIDA)
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