Drogas
de Club
La
MDMA (éxtasis), el GHB, y la ketamina son algunas de
las drogas usadas por los adolescentes y adultos jóvenes
que frecuentan los clubes nocturnos, bares, fiestas
?rave? o escenas ?trance.? Los eventos rave y trance
generalmente son bailes que duran la noche entera, a
menudo realizados en almacenes o bodegas. Muchos de
los que asisten a este tipo de eventos no usan drogas,
pero los que sí las usan pueden sentirse atraídos a
las drogas por su bajo precio en general y por el estímulo
intoxicante que dicen intensifica la experiencia rave
o trance. Sin embargo, los últimos estudios demuestran
que están ocurriendo cambios en áreas críticas del cerebro
como resultado del uso de estas drogas.
Aunque las tasas nacionales para las menciones de drogas
de club en las visitas a las salas de emergencia (ED,
por sus siglas en inglés) de los hospitales estuvieron
bajas en el 2002 (ninguna excedió 2 menciones por cada
100.000 habitantes) y no se registró aumento alguno
entre el 2001 y el 2002, sí hubo aumentos importantes
en las menciones de ciertas drogas de club del 1995
al 2002. Las menciones de la MDMA en las salas de emergencia,
por ejemplo, aumentaron de 421 en 1995 a 4,026 en el
2002; y las menciones del GHB en las salas de emergencia
aumentaron de 145 en 1995 a 3,330 en el 2002.
La
MDMA (éxtasis)
La
MDMA (3-4 metilenedioximetanfetamina) es una droga sintética
de carácter psicoactivo, con propiedades químicas similares
a los estimulantes de la metanfetamina y a las alucinógenas
de la mezcalina. Entre los nombres callejeros para la
MDMA se incluyen ?éxtasis,? ?XTC,? y ?la droga de los
abrazos.? Las fuentes para los datos sobre el uso de
drogas en 21 áreas metropolitanas indican que la MDMA,
antes usada primordialmente como una droga de club,
actualmente se está usando en varios otros ambientes
sociales.** En dosis altas, la MDMA puede interferir
con la habilidad del cuerpo para regular la temperatura.
Esto puede llevar a un aumento violento en la temperatura
corporal (hipertermia), lo que resulta en un fallo hepático,
renal y del sistema cardiovascular. Ya que la MDMA puede
interferir con su propio metabolismo (descomponiéndose
dentro del cuerpo), se pueden obtener niveles potencialmente
dañinos con el uso repetido de la droga en intervalos
cortos.
Las investigaciones en los seres humanos sugieren que
el uso crónico de la MDMA puede resultar en cambios
en la función del cerebro, afectando las tareas cognitivas
y la memoria. La MDMA también puede causar síntomas
de depresión varios días después de haberla consumido.
Estos síntomas pueden ocurrir debido al efecto de la
MDMA en las neuronas que usan la sustancia química serotonina
para comunicarse con otras neuronas. El sistema de la
serotonina juega un papel importante en la regulación
del estado de ánimo, la agresión, la actividad sexual,
el sueño y la sensibilidad al dolor. Además, los usuarios
de MDMA enfrentan muchos de los mismos riesgos que los
usuarios de otros estimulantes tales como la cocaína
y las anfetaminas.
Las investigaciones en los animales relacionan la exposición
a la MDMA con daño a largo plazo de las neuronas transportadoras
de la serotonina. Un estudio en los primados no humanos
mostró que bastaba estar expuestos durante sólo 4 días
a la MDMA para que hubiera daño en los terminales nerviosos
de la serotonina, lo cual era evidente 6 a 7 años después.
Mientras que no se ha mostrado una neurotoxicidad similar
en los seres humanos, la abundancia de investigaciones
en los animales indica que las propiedades dañinas de
la MDMA sugieren que la misma no es una droga segura
para el consumo humano.
El
GHB, la Ketamina
El
GHB es predominantemente depresor del sistema nervioso
central. Ya que usualmente no tiene color, sabor, ni
olor, se puede añadir a las bebidas y se puede ingerir
sin que se detecte. Esta droga surgió hace unos años
como las ?drogas para cometer violaciones en las citas?
(?date rape drugs?). Debido a la preocupación existente
por su abuso, el Congreso de los Estados Unidos aprobó
la ?Ley de 1996 sobre la Prevención y Castigo de las
Violaciones Inducidas por Drogas? en octubre de ese
año. Esta legislación aumentó las sanciones federales
por el uso de cualquier sustancia controlada para ayudar
a cometer un asalto sexual.
El GHB
Desde aproximadamente 1990, en los Estados Unidos se
ha abusado del GHB (ácido gamahidroxibutírico) por sus
efectos eufóricos, sedantes y anabólicos (fisiculturismo).
El GHB es un depresor del sistema nervioso central que
estuvo ampliamente disponible sin necesidad de prescripción
médica en las tiendas naturistas durante la década de
los ochenta hasta 1992. Lo compraban principalmente
los fisiculturistas para perder grasa y aumentar la
masa muscular. Entre sus nombres callejeros en los Estados
Unidos ? se les conocen como ?liquid ecstasy,? ?soap,?
?easy lay,? ?vita-G,? y ?Georgia home boy.?
Después de abusar del GHB, se puede entrar en coma o
tener convulsiones. La combinación con otras drogas
como el alcohol puede ocasionar ? náusea y dificultades
respiratorias. El GHB también puede producir efectos
del síndrome de abstinencia, incluyendo insomnio, ansiedad,
temblores y sudores. El GHB y dos de sus precursores,
el gama butirolactona (GBL) y el 1,4 butenodiol (BD),
han sido implicados en envenenamientos, sobredosis,
violaciones en las citas y muertes.
La Ketamina
La ketamina es un anestésico que fue aprobado en 1970
para uso tanto en seres humanos como en animales en
ambientes médicos; alrededor del 90 por ciento de la
ketamina que se vende legalmente está destinada para
el uso veterinario. Puede ser inyectada o inhalada.
La ketamina también se conoce como ?la K especial? o
?la vitamina K.?
Ciertas dosis de ketamina pueden causar un estado como
de sueño y alucinaciones. En dosis altas, la ketamina
puede causar delirio, amnesia, deterioro en la función
motriz, presión arterial alta, depresión y problemas
respiratorios potencialmente fatales.
Fuente: The National Institute on Drug Abuse (NIDA)
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