Cómo se convierte el azúcar en energía
Los alimentos que consumimos son la energía que el organismo necesita para funcionar correctamente, en especial las funciones cerebrales.
La mayoría del azúcar que necesita el organismo la obtenemos de los alimentos ricos en carbohidratos, frutas y lácteos. Una vez ingeridos, el organismo los convierte en glucosa.
Durante la digestión de los alimentos, el organismo inicia el proceso de absorción de nutrientes, incluyendo los azúcares que son convertidos en glucosa. La glucosa sobrante es llevada al hígado para ser almacenada como reserva y transformada en glucógeno. (El 10 % de la masa hepática y 1% en los músculos).
Cuando el organismo o la célula requieren de un aporte energético de emergencia, como en los casos esfuerzo físico, tensión, susto, etc., el glucógeno se degrada nuevamente a glucosa, disponible para el metabolismo energético.
- La glucosa y el glucógeno pueden reconvertirse; si el organismo tiene suficiente glucosa, los hidratos de carbono son convertidos en glucógeno y, si falta, el glucógeno se convierte en glucosa.
Entre mayor sea el esfuerzo físico que está realizando el organismo, mayor cantidad de energía (glucógeno) necesita. Si este esfuerzo se prolonga la reserva del hígado puede agotarse en 30 minutos y se verá reflejada en agotamiento y en descenso en el rendimiento.
Es por esta razón que, los deportistas requieren de un mayor consumo de carbohidratos, mientras que el consumo de estos alimentos en personas pasivas debe reducirse, de lo contrario, el aumento de peso será inevitable.
La energía que puede almacenar un organismo en forma de glucógeno apenas alcanza las 2.000 calorías.