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¿Qué es el transplante de medula ósea o de células precursoras?

La médula ósea produce células sanguíneas y se localiza en los huesos grandes. Estas células sanguíneas se desarrollan a partir de células inmaduras denominadas precursoras. En ocasiones, si se necesita aplicar dosis altas de quimioterapia o radioterapia para destruir las células cancerosas, también puede destruirse la médula ósea normal. En ese caso, las células precursoras pueden reponer una médula ósea sana.

Por lo general, las células precursoras se obtienen de la sangre. Se extraen células precursoras sanas, se conservan y se devuelven posteriormente al paciente. Es lo que se conoce como trasplante de células precursoras hematopoyéticas de sangre periférica.

Con este método, se extrae sangre de una vena y se hace pasar por un aparato que, tras separar y retirar las células precursoras, devuelve el resto de la sangre al organismo a través de otra vía. El procedimiento suele realizarse con la ayuda de factores de crecimiento después de un ciclo de quimioterapia, para incrementar la cantidad de células precursoras circulantes en la sangre.

Una vez extraídas las células precursoras, se administra quimioterapia en dosis altas y, en ocasiones, radioterapia para destruir las células cancerosas residuales.

Se devuelven luego las células precursoras al paciente a través de una infusión. Circulan por la sangre hasta la médula ósea, donde empiezan a producir nuevas células sanas.

Fuente:

Lynphoma-net.org

http://spanish.lynphoma-net.org


 

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