Cómo
funcionan las várices
En
las piernas contamos con dos tipos de venas, unas internas,
que se localizan entre los músculos y no son visibles.
La otra red, son venas superficiales y muchas veces
las podemos identificar a simple vista, por su color
azul. Estas dos clases de venas están relacionadas entre
sí por numerosas vías de cambio.
Las
venas, a diferencia de las arterias, son menos elásticas
y tienen unas válvulas que impiden que la sangre descienda
o se regrese por su peso.
La
principal causa de las várices es una deficiencia o
deterioro en el funcionamiento de las válvulas, por
lo que la sangre se estanca en las venas, ensanchándolas
y atrofiando su funcionamiento.
Síntomas
- Los
síntomas son: venas abultadas, sensación de pesadez,
dolor, piernas inquietas, calambres, inflamación,
calor, hormigueo. Luego la piel se pone acartonada,
endurecida, de color negro, pueden ocurrir flebitis,
tromboflebitis, hemorragias por rotura de várices
y por último la úlcera varicosa.
- Las
várices modifican de forma significativa la estética
de las piernas, afectando la autoestima de quien las
padece.
Factores
de riesgo
- Los
factores de riesgo pueden ser muchos, sin embargo,
los principales son: exceso de peso, falta de ejercicio,
permanecer mucho tiempo de pie, estreñimiento, embarazo,
cambios hormonales, exposición de las piernas al calor,
él factor hereditario es muy importante, etc.
Dependiendo
de su estado se dividen en:
- Pequeñas:
son visibles unos finos hilos azules.
- Medianas:
son mucho más visibles y pueden causar flebitis
- Grandes:
son verdaderos bultos salientes y deben ser atendidas
por un médico ya que el riesgo de coágulos es alto.
Las
principales complicaciones médicas son:
Flebitis,
úlcera varicosa y varicorragias.
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