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Cómo funciona el vómito

Al entrar al cuerpo alguna sustancia tóxica, el organismo actúa de forma inmediata y trata de eliminarla a través del vómito, a esto se le llama mecanismo de defensa.

El mecanismo del vómito (emesis), es muy complejo al ser una respuesta refleja común a una gran variedad de estímulos y circunstancias fisiopatológicas.

En la primera fase (fase pre-eyectiva), se presenta malestar, náuseas, palidez, taquicardia y salivación. 

La segunda fase (fase eyectiva), comprende al vómito, caracterizado por contracciones fuertes y sostenidas en la porción proximal del intestino, del esfínter pilórico y de la porción pilórica del estómago. Estas tres respuestas llenan el fondo del estómago, dilatándolo; seguido de relajación de los esfínteres superior e inferior del esófago, inspiración y cierre de la glotis (la laringe se cierra en el momento preciso para evitar que el vómito se dirija hacia los pulmones). La contracción de los músculos abdominales y del diafragma ocasionan que el estómago expulse su contenido a través de la boca.

La acción de vomitar es muy desagradable, dejando a la persona con malestar en general, asco y agotamiento. El vómito excesivo puede provocar deshidratación.

El mecanismo del vómito está regulado por dos centros:

  • el centro del vómito (CV) 
  • y la zona gatillo quimioreceptora (ZGQ).

El centro del vómito (CV) es el encargado de coordinar esta acción, a través de fibras nerviosas procedentes de muchas partes del organismo, incluyendo la  del órgano del equilibrio situado en el oído interno. Por ejemplo: cuando estás en un juego mecánico, viajando en automóvil, navegando, etc. la sensación de vómito se presenta en respuesta al movimiento anormal del cuerpo.

La zona gatillo quimioreceptrora (ZGQ), es la encargada de detectar en la sangre cualquier sustancia tóxica dañina para el organismo, y si algo es detectado, inmediatamente envía una señal de alarma al centro del vómito para que se desencadene la acción, como por ejemplo, durante la quimioterapia.

También se puede desencadenar la acción del vómito en situaciones como:

  • Por ciertos olores
  • Por el simple hecho de ver a alguien vomitando.
  • Por ciertas imágenes desagradables, ejemplo: un animal putrefacto, comida en descomposición, vómito, etc.
  • Reacciones psicológicas, como por ejemplo: en personas que están recibiendo quimioterapia, se inicia la sensación de vómito, aún antes de que inicie el tratamiento, ya que conscientemente sabe que el vómito es una reacción secundaria normal al tratamiento.


 

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