Una
buena alimentación durante la quimioterapia
La
alimentación balanceada es sinónimo de salud, y lo es
más aún, para ayudar al organismo a mejorar cuando padecemos
de alguna enfermedad, y estamos en tratamiento para
mejorarlo.
El
organismo debe estar en las mejores condiciones para
combatir cualquier tipo de infecciones y/o reconstruir
tejidos sanos más rápidamente.
La
dieta debe ser balanceada, que contenga todos los nutrientes
que el cuerpo necesita.
- Aumenta
la cantidad de frutas y verduras a tu dieta diaria.
- Consume
todos los días cereales y tubérculos como la papa,
el camote, etc.
- Carnes,
las proteínas ayudan a reparar y construir, piel,
músculo, cabello y los órganos afectados.
- Azucares
- Líquidos,
es muy importante que bebas por lo menos 2 o 3 litros
de agua diariamente para proteger a tu vejiga y riñones
durante el tratamiento.
¿Qué
pasa si no tengo ganas de comer?
Los
efectos colaterales de la quimioterapia pueden alterar
tu apetito algunos días.
Sin
embargo, debes intentarlo, para tener las fuerzas suficientes
para salir adelante, para no perder peso, que en estos
momentos es muy importante.
Las
principales causas de que no tengas apetito pueden ser
las nauseas, problemas en la garganta o boca, que te
pueden causar dolor.
Otra
causa puede ser tu estado de ánimo, tal vez te sientas
deprimido, triste o muy cansado y realmente no tengas
apetito.
Estos
consejos tal vez te ayuden:
- Durante
esta etapa de tratamiento, no tienes que hacer 3 comidas
estrictamente y a ciertas horas establecidas, come
en el momento que tengas ganas, elige alimentos que
no te provoquen nauseas.
- Pide
ayuda, en estos momentos habrá mucha gente que desee
ayudarte, y pídeles que te lleven comida ya preparada,
para que los olores que se forman a la hora de prepararlos
no te provoquen nauseas.
- Come
alimentos balanceados, pero sobre todo los que más
se te apetezcan.
- Pide
que te acompañen durante tus comidas, el estar con
amigos o familiares te distraerá y comerás más a gusto.
- Si
no tienes quien te acompañe, enciende la radio, pon
tu música preferida, o enciende la televisión.
- Evita
tomar alcohol.
- Consulta
con tu médico, la posibilidad de tomar complementos
vitamínicos.
- No
tomes ningún medicamento que no haya sido recetado
por tu médico.
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