Nutrición
y ansiedad
Dado
que las crisis de pánico y la ansiedad en general tienen
una base biológica, la alimentación tiene una importancia
significativa directa, tanto en nuestra fisiología como
en nuestro bienestar.
En las
dos últimas décadas se ha analizado la relación entre el
humor, estrés, la ansiedad y la dieta. Hoy se sabe que ciertos
alimentos sustancias son ansiógenos, mientras que otros
favorecen la calma y tranquilidad.
- Muchas
personas toman grandes cantidades de café bebidas con
cafeína, como te o bebidas cola, a lo largo del día, sin
darse cuenta que éstas elevan considerablemente los niveles
de ansiedad.
Para
conservar un estado de salud equilibrado se necesita medio
centenar de nutrientes. Si bien no existe una dieta ideal
aplicable a todas las personas, dado que las necesidades
varían de acuerdo a edad, el sexo, el tamaño corporal, la
actividad física y otras condiciones especiales, como el
embarazo y la lactancia o algunas enfermedades, hay algunos
lineamientos generales, que pueden ayudar para saber cuáles
son estos requerimientos.
Sustancias
que incrementan la ansiedad
Estimulantes:
De todos
los componentes de la dieta habitual que pueden aumentar
la ansiedad, producir síntomas físicos como palpitaciones,
temblores y desencadenar ataques de pánico, la cafeína es
la más destacada. Tiene un efecto estimulante directo sobre
la noradrenalina, el neurotransmisor del cerebro relacionado
con la respuesta de vigilancia, el alerta y el estar despierto.
Suele producir una respuesta de hipervigilancia similar
a cualquier circunstancia que desencadene nuestra respuesta
de estrés, mediante la activación del sistema nervioso simpático
y la liberación de adrenalina. Mucha gente se da cuenta
de que puede descansar mejor y estar más tranquila luego
de reducir su ingesta de cafeína, ya que ésta la mantiene
crónicamente tensa. La cafeína aumenta la vulnerabilidad
al pánico y a padecer ansiedad generalizada y contribuye
al estrés, causando una disminución de la vitamina B1 o
tiamina, que es una de las vitaminas anti-estrés. Pasada
una cierta cantidad diaria, la cafeína causa una verdadera
adicción, con síntomas de abstinencia que luego enumeraremos.
La cafeína
no sólo está presente en el café, sino también en
muchos tés, en el mate, en las bebidas de cola, en el chocolate,
en la cocoa y en unas cuantas medicaciones, sobre todo analgésicos,
antigripales y descongestivos.
Si tiendes
a padecer de ansiedad generalizada, crisis de pánico o es
muy sensible a la cafeína, es recomendable que no consumas
más de 100 mg/día de cafeína, con lo que se sentirá mucho
mejor.
Contenido
de cafeína (por taza):
- Café
expreso 146 mg.
- Café
filtrado cargado 110 mg.
- Café
instantáneo 66 mg
- 1
saquito de té 46 mg.
- Cocoa
13 mg.
- Café
descafeínado 4 mg.
Contenido
de cafeína en bebidas cola (por lata):
- Coca
Cola 65 mg.
- Pepsi
Cola 43 mg.
Contenido
de cafeína en ciertas medicaciones (por comprimido):
Sí tienes
predisposición a padecer cualquier trastorno de ansiedad,
intenta reducir gradualmente tu consumo de cafeína a menos
de 100 mg. diarios. Si tomas mucho café, reemplázalo
por el descafeinado o limítate a una taza
por la mañana. Este pequeño sacrificio reducirá notoriamente
tus crisis de pánico y tu ansiedad a lo largo del día. Evalúa
además el contenido de cafeína de los medicamentos que consumes
a diario.
El consumo
crónico de cafeína tiene un poder adictivo, que lleva a
un aumento de la tolerancia a la misma y a eventuales síntomas
de abstinencia. En el caso de una suspensión abrupta, por
ejemplo, si venías tomando 5 o 6 tazas de café o litros
de bebidas de cola, por día desde hace bastante tiempo,
la interrupción repentina puede generarte síntomas de abstinencia
como fatiga, depresión, irritabilidad, dolores de cabeza,
etc.
Es preferible
ir reduciendo el consumo en forma gradual, reemplazándolo
por té de hierbas o de frutas o por café descafeinado.
Para
detectar si eres muy sensible a la cafeína, evalúa si tu
sueño se altera cuando tomas café, mate o muchas bebidas
de cola por la noche o si al rato de tomar un café doble,
un té cargado o varios mates tienes temblores o palpitaciones,
o te sientes mucho más despierto o en alerta.
Recuerde:
Menos de 100 mg. diarios es lo recomendable
La nicotina
es también un fuerte estimulante, que produce vasoconstricción,
aumenta el estado de alerta o vigilancia y acelera el corazón.
Aparte de los daños cardiovasculares y pulmonares conocidos,
como obstrucciones coronarias, enfisema, cáncer de pulmón,
etc.; se sabe que los fumadores tienden a estar más ansiosos
y a dormir menos que los no fumadores.
Recuerda:
Hoy existe más de una razón para dejar de fumar, hágalo
cuanto antes si deseas vivir más y mejorar considerablemente
su calidad de vida.
Hay
muchos tratamientos que incluyen píldoras para adelgazar
en las que de manera abierta o encubierta bajo nombres de
fantasía se agregan anfetaminas en la prescripción. Todas
son adictivas, ansiógenas y muy estimulantes, tanto es así
que se las combina en esas prescripciones "pseudohomeopáticas"
con dosis fuertes de tranquilizantes para atenuar su efecto.
Si bien reducen el apetito, su uso es altamente riesgoso
por su potencialidad adictiva, aun más en personas con tendencia
a la ansiedad y al pánico.
- También
el consumo de drogas ilegales como la cocaína y la marihuana
pueden desencadenar crisis de pánico, al ir favoreciendo
una sensibilización de los circuitos cerebrales que tienen
que ver con la alarma.
Muchos
pacientes han iniciado su trastorno de pánico a consecuencia
de la ingesta de cocaína, anfetaminas y también de yohimbina
en altas dosis. Este último es un medicamento bastante utilizado
hasta hace poco, como estimulante sexual.
La sal
de mesa es el cloruro de sodio, un mineral esencial, que
en los países occidentales, incluido el nuestro, se ingiere
habitualmente 10 veces más de lo necesario. El sodio también
está presente en muchos alimentos elaborados como salsas
enlatadas, escabeches, papas fritas, cacahuates envasados,
etc.
Un consumo
excesivo de sal, superior a los 5 gramos diarios, tiende
a elevar la tensión arterial, sobrecargar al corazón y a
los riñones, y predispone a la arterioesclerosis. Además,
constituye un factor que predispone para el desarrollo de
la hipertensión arterial. Por otra parte, un exceso de sodio
disminuye el potasio del organismo, un mineral esencial
para el funcionamiento nervioso y celular.
Para
que estés bien
- Si
tienes tendencia a la ansiedad, te recomendamos reducir
o eliminar todos los alimentos que pueden ayudar a desencadenarla.
- Una
dieta balanceada te ayudará.
No olvides
que la prevención y detección a tiempo pueden ayudarte a
vivir mejor.
Fuente:
www.psycoweb.roche.com.ar