Desafortunadamente,
en ocasiones el paciente cambia lo que le prescribimos
por otro, pensando que es lo mismo, y si suponemos que
con este cambio de receta el único afectado podría ser
el paciente, nos equivocamos.
Al
cambiar el medicamento, el paciente pone en riesgo su
salud, pero también pone en riesgo el prestigio profesional
de su médico. La farmacia también se arriesga al aceptar
o proponer la sustitución del medicamento, debido a que
este acto, es ilegal. Como corolario podemos decir, que
todos los involucrados: paciente, médico y farmacias podrían
tener consecuencias, por esta sustitución.
Los
riesgos del médico
Los
médicos somos consultados para prevenir, curar y/o rehabilitar
a un enfermo, y al mismo tiempo para dar apoyo y consuelo
a sus familiares. Considerando que el resultado de ésta
consulta es, en la mayoría de las ocasiones, la prescripción
de un medicamento, los médicos indicamos aquellos medicamentos
que han demostrado a través de años de investigación y
de experiencia propia, ser seguros y efectivos. De esta
manera correspondemos a esa confianza que nos brinda el
paciente, al poner en nuestras manos uno de su bien más
valioso: su salud.
Aunque
a primera vista pareciera que los médicos no tenemos riesgos
por la sustitución de nuestras recetas, lo cierto es que
sí.
Cuando
un paciente no obtiene la eficacia terapéutica esperada
o, peor aún, se complica por haber sustituido nuestra
receta, la percepción del paciente será que el médico
se ha equivocado, ya sea en su diagnóstico o en su prescripción;
y así lo entiende porque cuando le sustituyeron la receta,
le dijeron que estaba comprando ?lo mismo?. De tal manera
que la única posibilidad que le resta por pensar al paciente,
es la falta de conocimientos del médico.
El
que alguien siquiera pueda pensar que su médico ha cometido
una equivocación en el diagnóstico y tratamiento de un
paciente o uno de sus seres queridos, abre la puerta a
muchas otras posibilidades, entre otras, el desprestigio
y las demandas legales.
?No
puedes escapar de las responsabilidad del mañana por evadirla
hoy?
Abraham
Lincoln
Cuando
un paciente le pregunta a su médico sobre la posibilidad
de cambiar el medicamento por una copia parecida... ¿Cuántas
veces hemos escuchado?, (o, peor aún, dicho) una respuesta
como: ?¡Cámbielo bajo su propio riesgo!?.
¿Acaso
el paciente puede tomar una decisión de este tipo sin
la preparación académica?, ¿Es ético dejarle a él esta
responsabilidad?.
Dejar
al paciente la decisión sobre cuál medicamento comprar,
equivale a permitirle que él decida si quiere tomar el
medicamento que le prescribimos 3 veces al día o sólo
una, si lo quiere tomar 10 días o sólo 3; en caso extremo
si se quiere operar de apendicitis o no.
No
existe explicación ética para trasladarle al paciente
está responsabilidad. Sólo el médico tratante puede recomendar
un medicamento y sólo él, puede permitir una sustitución.
?Nadie
quiere consejo, solo corroboración?.
John
Steinbeck
El
paciente al preguntar si puede sustituir un medicamento
por otro, muchas veces no busca realmente un consejo,
busca el aval del médico, pero si obtiene respuestas como:
?cámbielo bajo su propio riesgo?, o ?si quiere probamos?,
el riesgo no sólo será para el paciente, sino para nuestro
prestigio e imagen profesional. Por lo tanto si lo que
queremos es evitar que nuestras recetas, sean sustituidas,
debemos responder ?No, no la cambie... tiene riesgos para
su salud?.
Los
riesgos del paciente
Al
momento de extender la prescripción al paciente, una parte
de la responsabilidad, del éxito terapéutico dependerá
de él, ya que debe tomar el medicamento exactamente como
le fue prescrito, en los intervalos establecidos en la
prescripción. Cualquier cambio que el paciente haga podría
traerle daños a su salud. Si en lugar de tomar el medicamento
prescrito, el paciente lo cambia por otro parecido, más
barato pensando que es lo mismo, podría no obtener los
resultados esperados, ya que los medicamentos que sólo
son ?semejantes, parecidos o equivalentes?, no necesariamente
contienen los mismos ingredientes que los originales,
ni sus procesos de manufactura son los mismos, por eso,
el resultado no es lo mismo, es sólo... algo parecido.
Existe
el riesgo de que el medicamento substituido no contenga
siquiera la misma sustancia activa, sino que pertenezca
a otra clase terapéutica, por ejemplo, sustituyendo quinolona
por penicilina.
Los
riesgos de la farmacia
Sustituir
una receta es ilegal. El artículo 31 del Reglamento de
Insumos para la Salud, señala en su último párrafo: ?Cuando
en la receta se exprese la denominación distintiva (marca)
del medicamento, su venta o suministro deberá ajustarse
precisamente a esta denominación y sólo podrá sustituirse
cuando lo autorice expresamente quien lo prescribe?. Por
otro lado, las multas por incurrir en éste delito de son
de 6 mil a 10 mil días de salario mínimo general.
La
sustitución de recetas no beneficia a los involucrados,
más bien trae riesgos;
Sólo
benéfica a las farmacias que venden medicamentos que los
médicos no prescribimos y que sólo venden por la sustitución
de recetas, o por recetas que un médico a sueldo realiza
dentro de esa misma farmacia.
Fuente:
AMIIF
Asociación
Mexicana de Industrias de Investigación farmacéutica,
A.C.