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Artroscopia

La artroscopia es un procedimiento quirúrgico, en el que, se visualiza el interior de las articulaciones con el uso de un instrumento del grosor de un bolígrafo llamado, artroscopio, el cual consiste de un tubo, una lente y una fuente de luz que utiliza fibra óptica para visualizar el área por ser operada.

Hay otras técnicas para visualizar el daño en las articulaciones, sin embargo, el diagnostico más preciso se realiza por visualización directa por medio del artroscopio, por eso es necesario que el médico tenga capacidad de diagnóstico clínico y un entrenamiento en este tipo de procedimiento.

Este examen se recomienda cuando hay duda de:

  • Ruptura de ligamento
  • Lesiones al cartílago del menisco
  • Evidencia de fragmentos óseos
  • Dolor articular por lesión
  • Dolor articular sin razón aparente
  • Condiciones articulares
  • Preparación para cirugía articular
  • Inflamación: Sinovitis o inflamación de la capa que reviste por adentro la articulación.
  • Daños crónicos o agudos de superficie de la articulación (cartílago articular) o de cartílago de protección, como los meniscos.
  • Una artroscopia puede ayudar a monitorear el avance de una enfermedad o a determinar si el tratamiento está funcionando.

 

 

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