Artritis
tuberculosa
Antes
del surgimiento de los antibióticos, la tuberculosis
era una enfermedad frecuente y letal, pero a partir
de la década de los 50 su incidencia fue decreciendo.
A principios de los 80 se ha observado un resurgimiento,
atribuido primariamente a HIV y en forma secundaria
a enfermedades ocultas, a factores sociales (alcoholismo,
drogadicción, indigencia). La frecuencia incrementada
de tuberculosis afecta tanto a sitios pulmonares como
extrapulmonares, entre estos últimos: huesos y articulaciones.
Actualmente
la afección esquelética se presenta del 1% al 5% de
todos los pacientes con tuberculosis.
Las
articulaciones más frecuentemente afectadas son las
de la columna vertebral, caderas, rodillas, muñecas
y tobillos. La mayoría de los casos involucran sólo
una articulación.
Los
traumatismos son un factor predisponente, y más del
50% de los pacientes tienen antecedentes de golpes o
traumatismos.
Síntomas
- Inflamación
de las articulaciones involucradas
- Fiebre
- Sudoración,
especialmente por las noches (sudoración nocturna)
- Rigidez
y disminución de la movilidad articular
Para
que estés bien
- Hoy
en día se puede prevenir y controlar la tuberculosis.
- Te
sugerimos acudir con tu médico y platicar sobre la
posibilidad de aplicar la vacuna en caso de no contar
con ella.
- Si
tienes tuberculosis, debes seguir el tratamiento médico
tal y como lo prescribió el médico.
No
olvides que la prevención y detección a tiempo pueden
ayudarte a vivir mejor
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