Fracturas
Etimológicamente, la palabra fractura viene
del término “frango” que significa
“yo rompo”. Una fractura es la interrupción
de la continuidad del hueso, originada por un traumatismo.
Todos los huesos pueden sufrir fracturas, pero los
huesos largos, los que presentan mayores incurvaciones
(como la clavícula) o los que contienen músculos
o ligamentos fuertes (rodilla o tobillos), son los más
propensos.
Existen varios tipos de lesiones:
- Abierta: Cuando el hueso rompe la piel, en este caso
pueden afectarse diversos músculos, vasos,
y nervios.
- Simple: Se presenta internamente sin dañar
la piel
- En tallo verde: Cuando parte del hueso se daña
- Transversa: La lesión es vertical
- Oblicua: La lesión es diagonal
- Conminuta: La lesión astilla el hueso
Para que estés bien:
- Lo primero que hay que hacer es inmovilizar el área
afectada y protegerla de daños adicionales
- En caso de que se presente alguna hemorragia es necesario
tratar de detenerla
- Si cuentas con hielo, trata de aplicarlo al área
afectada
- No trates de enderezar o corregir la parte afectada
Es indispensable buscar atención médica
inmediata, ya que el tratamiento adecuado ayudará
a restaurar completamente la función del miembro
lesionado y evitará complicaciones futuras.
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