Absceso
hepático amebiano
El
absceso hepático amebiano es causado por el mismo organismo,
Entamoeba histolytica, que causa la amebiasis,
una infección intestinal. El organismo es llevado a
través de la sangre hasta el hígado donde se forma el
absceso. Los pacientes pueden o no presentar síntomas
de una infección intestinal que coincide con un absceso
hepático.
La
frecuencia de abscesos hepáticos y la mortalidad por
esta causa ha disminuido considerablemente, ya que ha
mejorado el diagnóstico y el tratamiento con medicinas,
sin embargo, el número de muertes aún es muy alto.
En
casos leves, las lesiones son focales y aisladas, en
las graves son diseminadas y confluyen, provocando hemorragias,
edema y necrosis de amplias zonas de la mucosa intestinal.
Generalmente la penetración de la ameba se limita a
la capa mucosa pero puede atravesar la capa muscular;
ésta penetra en la radical de la vena porta y es transportada
al hígado, en este lugar muchas amebas se destruyen
pero si persisten proceden a multiplicarse y generar
abscesos de gran tamaño en el hígado, desde allí se
diseminan hasta la pleura, pulmón derecho y pericardio.
El
parásito ameba se ingiere en el agua o alimentos contaminados
con materia fecal. Llega al intestino donde adquiere
su forma infecciosa, llamada trofozoito, capaz de provocar
colitis o absceso hepático.
Ciertas
personas están infectadas pero no tienen síntomas; son
“portadores sanos”, peligrosos porque son capaces de
transmitir la enfermedad aunque no la sufran, cuando
el trofozoito se enquista en el colon y es eliminado
con las heces.
Síntomas
- Fiebre
- Dolor
abdominal, puede ser intenso, continuo y punzante
- Sudoración
- Pérdida
de apetito y peso
- Diarrea
- Ictericia
Para
que estés bien
- Evita
comer en lugares de dudosa higiene
- No
bebas agua que no sea embotellada y de calidad
- No
comas verduras ni frutas crudas en lugares poco higiénicos
- Lávate
la manos antes de comer y después de ir al baño
No
olvides que la prevención y detección a tiempo pueden
ayudarte a vivir mejor
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