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Estreñimiento
El
estreñimiento es la evacuación infrecuente
o difícil de las heces. Una evacuación
diaria no es necesariamente lo normal. Sólo es
patológico cuando se producen menos de tres evacuaciones
semanales.
El estreñimiento se define como acción
perezosa del intestino. Usted puede notar que sus heces
son demasiado duras para pasar sin dolor, que la cantidad
de heces es demasiado pequeña o que el periodo
entre las evacuaciones intestinales es demasiado tiempo
para usted. Usted puede presentar dolor en la parte
baja de la espalda, fatiga, cefaleas (dolores de cabeza)
o un sentimiento de plenitud.
Causas:
El estreñimiento es mucho menos frecuente y necesita
mucho menos tratamiento de lo que normalmente se cree.
Una persona que habitualmente no tiene estreñimiento
puede sufrirlo, ocasionalmente, cuando se interrumpen
los hábitos normales de vida: viajes, cambios
de la dieta, toma de algunos medicamentos que, como
efecto secundario, producen estreñimiento, estrés
o trauma emocional.
El estreñimiento también puede ser más
duradero, incluso crónico. En este caso puede
ser debido:
- A una dieta inadecuada, con poca fibra
y poco líquido
- Al sedentarismo
- Al abuso de laxantes
- A la costumbre de no responder a la
urgencia de defecar cuando se produce la necesidad,
lo cual va debilitando el funcionamiento normal del
intestino
- A algunos medicamentos (antiácidos,
medicamentos de dolor, medicamentos psiquiátricos
o el uso crónico de un laxante puede disminuir
el movimiento normal del intestino)
- Al viajar o un baño extraño
Por otra parte, hay situaciones en las que el estreñimiento
es más corriente, como son el embarazo o la edad
avanzada. En algunos casos el estreñimiento puede
ser debido a alguna enfermedad que debe ser diagnosticada,
ya que el estreñimiento es un síntoma
y no una enfermedad en sí mismo.
Para que estés bien
1. Medidas generales
- Modificar la dieta
- Beber más líquidos.
- Tomar más alimentos ricos en
fibra como fruta, verdura, frutos secos, pan integral
y otros cereales completos. Las manzanas, las naranjas,
los higos, las ciruelas, las pasas o cualquier otra
fruta. El salvado --puede encontrarse en los cereales
y panes de trigo entero--. Asegúrese de beber
muchos líquidos cuando coma el salvado. Verduras
--el brócoli, la col, las espinacas, la coliflor,
los tomates, la lechuga, el apio o cualquier otra
verdura
- Limitar los alimentos que no tienen
fibra o que endurecen las heces como el azúcar,
los caramelos, los quesos curados o el arroz
- Hacer ejercicio físico regular,
sobre todo aquél en el que intervienen los
músculos abdominales
- No ignorar la urgencia de defecar,
dedicando el tiempo necesario y convirtiéndolo
en un hábito regular. Fije un tiempo cada día
que sea tranquilo e ininterrumpido. Nunca ignore el
deseo de vaciar sus intestinos
- Sea paciente. Estos tratamientos para
el estreñimiento no ayudan de la noche a la
mañana
- Evitar los laxantes por periodos prolongados
2. Laxantes
Si las medidas generales no han conseguido aliviar
su trastorno, podrá tomar un laxante, pero recuerde
que la toma de laxantes será, en la mayor parte
de los casos, una medida temporal. No debe usarlos de
forma regular o durante un largo periodo. Hay pocas
razones para usar un laxante durante más de una
semana, a no ser por indicación médica.
Además, su uso incorrecto o prolongado puede
ser perjudicial para la salud.
Complicaciones que te obligan a acudir a tu médico:
- Si a pesar de las medidas adoptadas
no se restaura la normalidad en una semana
- En caso de niños o mujeres
embarazadas o lactantes
- Si hay dolor abdominal agudo, náuseas
o vómitos, puede ser peligroso el uso de laxantes
- Ante un cambio repentino, sin causa
aparente, en los hábitos intestinales
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