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Desarrollo y cambios normales del seno
En la adolescencia
- Cuando una niña se acerca a la adolescencia, las primeras señales
externas del desarrollo del seno empiezan a aparecer.
Cuando los ovarios comienzan a secretar estrógeno,
la grasa en el tejido conectivo comienza a acumularse
causando el engrandecimiento de los senos. El sistema
de conductos también comienza a crecer. Usualmente,
el comienzo de estos cambios en el seno está
acompañado por la aparición del vello
púbico y del vello en las axilas.
Después de que la ovulación y la menstruación
comienzan, la maduración del seno empieza con
la formación de las glándulas secretorias
al final de los conductos de la leche. Los senos y el
sistema de conductos continúan creciendo y madurando,
acompañando el desarrollo de muchas glándulas
y lobulillos. El promedio por el cual los senos crecen
varía mucho y es diferente en cada jovencita.
En la menstruación
- Cada mes, las mujeres experimentan fluctuaciones en las hormonas que
constituyen el ciclo menstrual normal. El estrógeno,
el cual es producido por los ovarios en la primera
mitad del ciclo menstrual, estimula el crecimiento
de los conductos de la leche en los senos. El aumento
en el nivel del estrógeno lleva a la ovulación
en la mitad del ciclo y, entonces, la hormona progesterona
se encarga de la segunda parte de éste, estimulando
la formación de las glándulas de la
leche. Se cree que dichas hormonas son las responsables
por aquellos cambios cíclicos como la hinchazón,
el dolor y la sensibilidad que muchas mujeres experimentan
en sus senos, justo antes de la menstruación.
Durante la menstruación, muchas mujeres también
experimentan cambios en la textura de sus senos y se
sienten especialmente llenos de nudos. Éstos
son las glándulas en los senos agrandándose
para prepararse ante la posibilidad de un embarazo.
Si el embarazo no sucede, los senos vuelven a su tamaño
normal. Una vez que la menstruación comienza,
el ciclo comienza de nuevo.
En el embarazo y lactancia
- Muchos médicos creen que los senos no han madurado completamente
hasta que una mujer ha dado a luz y produce leche.
Los cambios en los senos son una de las primeras señales
del embarazo --como resultado de la hormona del embarazo,
la progesterona--. Además, las areolas (las
áreas oscuras de la piel que rodean los pezones
de los senos) empiezan a hincharse seguidas por la
hinchazón rápida de los senos mismos.
La mayoría de las mujeres embarazadas experimentan
sensibilidad en los lados de abajo de los senos y
hormigueo o inflamación con dolor de los pezones,
debido al crecimiento del sistema de los conductos
de la leche y a la formación de muchos otros
lobulillos.
Para el quinto o sexto mes del embarazo, los senos son
totalmente capaces de producir leche. Así como
en la pubertad, el estrógeno controla el crecimiento
de los conductos y la progesterona controla el crecimiento
de los capullos de las glándulas. Muchas de las
otras hormonas, como la hormona estimulante de los folículos
(su sigla en inglés es FSH), la hormona luteinizante
(su sigla en inglés es LH), la prolactina, la
oxitocina y la hormona lactógena placental humana
(su sigla en inglés es HPL) también juegan
un papel vital en la producción de la leche.
Otros cambios físicos ocurren, como la prominencia
de los vasos sanguíneos en los senos, y el engrandecimiento
y el oscurecimiento de la areola. Todos estos son los
preparativos para amamantar el bebé después
de que nazca.
En la menopausia
- Para cuando una mujer llega a los últimos años de sus
cuarenta y al comienzo de sus cincuenta, la menopausia
está comenzando o está bien avanzada.
En este periodo, los niveles de estrógeno y
progesterona comienzan a fluctuar, en donde los niveles
de estrógeno disminuyen dramáticamente.
Esto causa muchos de los síntomas comúnmente
asociados con la menopausia. Con esta reducción
en la estimulación del estrógeno a todos
los tejidos del cuerpo, incluyendo el tejido del seno,
hay una reducción en el tejido glandular de
los senos. Sin el estrógeno, el tejido conectivo
del seno se deshidrata y se vuelve inelástico,
y el tejido del seno, que estaba preparado para producir
leche, se encoge y pierde su forma. Esto lleva a los
senos "caídos" comúnmente asociados
con las mujeres de esta edad.
Las mujeres que están bajo la terapia de reemplazo
de las hormonas pueden experimentar algunos de los síntomas
de los senos premenstruales que ellas sentían
cuando todavía estaban menstruando, los cuales
pueden incluir hasta la sensibilidad y la hinchazón.
Sin embargo, si los senos ya estaban caídos antes
de la menopausia, no se quitará con la terapia
de reemplazo hormonal.
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