| ¿Qué
es un Papanicolaou?
Se llama
Papanicolaou por el nombre del científico que
propuso su empleo, debido a la gran ayuda que esta prueba
significaba para controlar la salud de la mujer.
Es un examen
muy simple cuya utilidad para descubrir a tiempo los
tumores del útero se ha demostrado en un sin
fin de casos.
Gracias a esta prueba, que pone de manifiesto la presencia
de células cancerosas incluso en los primeros
estadios, los tumores de útero ya no constituyen
una amenaza fatal para la mujer, pues es posible actuar
precozmente sobre ellos y, por lo tanto, curarlos.
La prueba
es muy simple, consiste en la obtención de una
muestra vaginal, y no causa ningún dolor ni molestia
para la mujer.
Se debe
realizar de preferencia en la primera parte del ciclo,
del 5.° al 14.° día.
El material
extraído es observado por técnicos especialistas,
ellos observan sus componentes (núcleo y citoplasma)
y ampliando la imagen pueden examinar las células
de descamación del tejido epitelial de la vagina
y del cuello del útero, y a veces incluso las
procedentes de localizaciones más altas, como
el canal cervical o del mismo endometrio uterino. La
finalidad de esta prueba consiste en descubrir eventuales
células anormales o "sospechosas", o decididamente
cancerosas, cuyo aspecto, comportamiento atípico
o excesivamente distinguibles.
La prueba
se valora de la siguiente forma:
- A la clase 1 pertenecen
los hallazgos negativos, es decir, la no detección
de elementos anómalos.
- En la clase 2 se incluyen
las muestras que indican la presencia de alteraciones
leves, no neoplásicas sino seguramente de tipo
inflamatorio.
- La clase 3 corresponde
a los hallazgos "dudosos", en los que existen alteraciones
consideradas como pretumorales es decir, lesiones
que pueden favorecer la aparición de tumores.
- A la clase 4 pertenecen
los hallazgos positivos, con alteraciones celulares
netas, que indican la presencia de un tumor, por lo
general en el estadio denominado in sutu o
microcarcinoma.
- La clase 5 abarca las
muestras casi con seguridad positivas, pues el considerable
número de elementos alterados indican con certeza
la presencia de un carcinoma.
Las muestras
tomadas también son usadas para realizar estudios
colaterales, como verificar la presencia de gérmenes
responsables de eventuales trastornos o procesos inflamatorios,
o realizar una valoración hormonal, teniendo
en cuenta la influencia de la cantidad y calidad de
las hormonas circulantes sobre el epitelio vaginal.
Para que estés bien
Es un análisis
muy sencillo y con grandes resultados, esta prueba puede
salvar tu vida.
- Todas las mujeres sexualmente
activas deben realizarse este estudio por lo menos
una vez al año.
- Si tienes 40 años
o más, debes realizarla por lo menos 2 veces
al año.
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