|
¿Sabes respirar?
Respiramos
automáticamente desde que nacimos y pocas veces
nos hemos detenido a pensar si lo hacemos correctamente
o si hay ejercicios para mejorarla y obtener más
beneficios al realizar cualquier actividad física.
Existen dos tipos de respiración:
Respiración abdominal, en la que predomina
la acción del diafragma, músculo plano
y delgado en forma de cúpula, situado entre la
cavidad torácica y la abdominal y sobre el que
se apoyan las bases pulmonares.
Respiración torácica, en la que actúan
los músculos intercostales y del cuello, para
dilatar la caja torácica y permitir que los pulmones
se expandan.
Para
garantizarle a nuestro organismo una oxigenación
adecuada, debemos procurar respirar correctamente.
Cuando
estamos relajados, los pulmones tienen un ritmo reducido
tendiendo a dilatarse en su porción superior,
mientras que la inferior está prácticamente
inactiva.
Para que estés bien
Ejercicios para reforzar los músculos abdominales
- Siéntate con un libro contra
el abdomen, inspira profundamente, después
espira lentamente inclinándote hacia delante
- Acuéstate boca arriba, levanta
alternativamente una pierna lo más alto que
puedas y bájala lentamente
- Acuéstate boca arriba, levanta
la cabeza y la espalda espirando lentamente, vuelve
acostarte inspirando
- Con un libro sobre el abdomen, inspira
lentamente empujando lo más posible, después
espira contrayendo el abdomen hacia la columna vertebral
- (Sesiones de 10 repeticiones cada
una).
Ejercicios respiratorios para las bases pulmonares
- Apoya las manos a los lados de la
caja torácica, haz una inspiración prolongada,
pero lenta, alargando lo más posible la base
torácica
- Mantén el mayor tiempo posible
el aire en los pulmones, espirando después
lo más rápidamente posible, comprimiendo
con las manos la caja torácica, repite este
ejercicio 10 veces seguidas
Ejercicios respiratorios para la elasticidad de la caja
torácica
- Acuéstate boca arriba, pon
tu mano izquierda sobre el tórax y la derecha
sobre el abdomen, inspira lentamente de modo que la
mano derecha se eleve mientras la izquierda permanece
quieta; después espira presionando con la derecha
sobre el abdómen hacia el diafragma
- Acuéstate boca arriba, rodea
las piernas flexionadas con tus brazos inspirando
con la nariz; espira lentamente por la boca, jalando
las piernas hacia el tórax
|