Anemia y embarazo
Una mala alimentación
puede traer anemia.
Los glóbulos rojos contienen hemoglobina,
sustancia encargada de transportar el oxígeno
desde los pulmones a todos los tejidos del cuerpo.
Durante el embarazo los requerimientos de nutrientes
son mayores, por lo mismo el número de glóbulos
rojos aumenta, hay un aumento aún mayor del
líquido de todo el cuerpo, resultando en una
disminución de la concentración de hemoglobina
por dilución.
Sé diagnóstica anemia cuando los valores
están por debajo de 10g%, y es necesario incrementar
el aporte de hierro, ya sea por medio de la alimentación
o por medicamentos.
La anemia en el embarazo es un asunto delicado, ya
que se asocia a parto prematuro, mayor morbilidad
y mayor mortalidad tanto materna como fetal.
Síntomas
- Cansancio
- Falta de aire
- Falta de energía
Una anemia severa
provocará un debilitamiento del paciente al
grado de impedir realizar cualquier tipo de ejercicio,
hasta una simple caminata.
Después del parto y la lactancia se puede ver
disminuida, ya que el bebé consumió
durante el embarazo los depósitos de hierro
maternos.
Para que estés bien
- Procura siempre, no solamente durante el embarazo,
alimentarte sanamente y balanceado.
- Consume carnes rojas, blancas e hígado, son
una excelente fuente de hierro.
- Consulta con tu médico, el te dará
la mejor solución para tu anemia.
- Recuerda no tomar ningún medicamento que no
haya sido recetado por tu médico.