Agua y embarazo
El agua es vida.
Durante el embarazo se presentan numerosos
cambios en el metabolismo.
El volumen vascular aumenta 10%, el
caudal cardíaco aumenta, el agua corporal total
también aumenta. Dichas modificaciones favorecen
los intercambios entre la madre y el feto.
El
agua es necesaria para todos lo tejidos fetales, siendo
su principal componente, así como también,
para la formación del líquido amniótico
que es el ambiente donde vive el bebé protegiéndolo.
El umbral de sed disminuye, lo que provoca
que la mujer tendrá sed antes de lo acostumbrado.
Durante el embarazo existe un mayor
riesgo de contraer infecciones urinarias. La correcta
hidratación disminuye el riesgo de infecciones
en las vías urinarias como la cistitis.
El consumo de suficiente agua diariamente
ayuda a regularizar el funcionamiento intestinal.
Cambios importantes durante el embarazo
- El volumen del agua en el cuerpo aumenta 7 litros.
- El filtrado renal aumenta un 30%.
- La ingesta de agua cada 4 o 5 horas facilita el trabajo
de los riñones y la eliminación de los
desechos del metabolismo.
Para que estés bien
- Bebe por lo menos 2 litros de agua diariamente.
- No esperes a sentir sed.
- Evita las bebidas alcohólicas.
- Evita las bebidas azucaradas.
- Limita el consumo de bebidas con cafeína.
El consumo del agua durante la lactancia
es de suma importancia ya que:
- La leche está constituida principalmente por
el agua que bebes y ésta debe ser extremadamente
pura. La sed se desencadena cuando el bebé
está mamando.
- La necesidad de agua del lactante es aproximadamente
tres veces más elevada que la de un adulto.
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