Cardiomiopatía
hipertrófica
La
cardiomiopatía hipertrófica (CMH) es una enfermedad
hereditaria que afecta directamente al músculo cardíaco.
El gen es heredado por uno de los padres, y seguramente
existe historia clínica de esta condición en su familia.
El
músculo del corazón tiende a crecer o engrosarse, lo
que provoca que el corazón no pueda contraerse y relajarse
adecuadamente.
El
grosor del músculo reduce el espacio dentro de la cámara,
por lo cual la cantidad que debe fluir al ventrículo
izquierdo es muy poca. La válvula (compuerta) entre
la aurícula y el ventrículo izquierdos, es presionada
hacia un lado por el músculo ventricular agrandado.
Por esta razón, la válvula no puede abrir y cerrar correctamente.
Las puertas (valvas) de la válvula y la pared engrosada
del ventrículo, impiden el bombeo de la sangre hacia
el exterior del corazón.
Es
normal que se produzca cierto aumento en el grosor de
las paredes del corazón en personas sanas que hacen
ejercicio o participan en deportes competitivos. Pero
en la CMH ese engrosamiento es extremo.
El
crecimiento anormal del músculo generalmente se presenta
durante períodos de crecimiento rápido general de una
persona, particularmente durante la adolescencia, sin
embargo, se puede presentar a cualquier edad.
Síntomas
- Desmayo
- Falta
de aliento o dificultad para respirar
- Dolor
en el pecho
- Cansancio
- Mareos
- Vértigo
Los
jóvenes deportistas que mueren de CMH, por lo general,
no tenían idea de padecer esta condición. La CMH es
también más difícil de diagnosticar en atletas por ser
similar a un fenómeno inofensivo denominado «hipertrofia
ventricular izquierda», en el que el ventrículo izquierdo
del corazón se agranda debido al acondicionamiento físico.
Para
que estés bien
- Si
en tu familia existe historial médico de esta condición,
te sugerimos acudir con tu médico cardiólogo para
una revisión de tu estado de salud. Y, sí pretendes
iniciar una rutina de ejercicio, la revisión de tu
médico es indispensable.
- Si
tienes uno o más síntomas antes mencionados, debes
acudir con tu médico cardiólogo lo antes posible.
No
olvides que la prevención y detección a tiempo pueden
ayudarte a vivir mejor.
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