Tendinitis
de Aquiles
Es
la inflamación y/o degeneración del tendón de Aquiles.
El tendón de Aquiles une los músculos de la pantorrilla
al hueso del talón.
Hay
dos músculos grandes en la pantorrilla: el gastrocnemio
y el sóleo que generan la fuerza para empujar el pie
o pararse de puntas, y están conectados al talón por
el gran tendón de Aquiles. Dichos músculos son importantes
para caminar.
Una
lesión en el tendón puede inflamarlo o romperlo por
completo.
La
inflamación causa dolor en la parte trasera de la
pierna, cerca del talón.
¿Por
qué se irrita con tanta facilidad esta poderosa palanca
de la pierna?
La
mayoría de los estudios biomecánicos que han tratado
esta "vulnerabilidad" hablan del pobre riego
sanguíneo que posee el tendón propiamente dicho.
No hay realmente una fascia o cubierta que proteja
el tendón, lo que existe es una zona "peritendinosa"
a su alrededor que acapara la mayoría del riego de
sangre.
Causas
- Uso
excesivo del tendón de Aquiles
- Músculos
y tendón de Aquiles tensos en la pantorrilla
- Correr
mucho en subidas
- Aumento
de la cantidad o intensidad del entrenamiento deportivo,
a veces usando calzado que tiene la suela poco elevada
- Pronación
excesiva, un problema en el que los pies giran hacia
adentro y se hacen más planos que lo normal cuando
uno camina o corre
- Uso
de zapatos de tacón alto, en el trabajo y zapatos
de tacón bajo, para hacer ejercicio
- El
tendón de Aquiles se puede romper cuando se comienza
una actividad de golpe. Por ejemplo el tendón se
puede romper cuando uno salta o empieza a correr
Cuando
el tendón se desgarra o se rompe, puede sentir un
ruido dentro de sí. Si el desgarro es completo no
podrás levantar el tobillo del suelo ni apuntar con
los dedos de los pies. Al apoyar el pie se siente
una sensación como, de haber perdido el tacón del
zapato.
Para
que estés bien
- La
prevención es importante, puedes evitar esta condición
conservando la fortaleza y la flexibilidad de los
músculos de la pantorrilla.
- Debes
procurar hacer ejercicios de calentamiento antes
de empezar con una rutina de ejercicio y realizar
ejercicios de relajación o enfriamiento al terminarlo.
- Procura
no hacer ejercicios bruscos y sin calentamiento,
si no practicas ejercicio regularmente, este tipo
de tirones pueden lesionar o romper el tendón.
- Si
tienes sensación de dolor o inflamación en la pantorrilla,
evita caminar en subidas pronunciadas.
- Cualquier
molestia o dolor, debe ser atendido por tu médico
traumatólogo de inmediato.
No
olvides que la prevención y detección a tiempo pueden
ayudarte a vivir mejor