Para que estés bien respecto de lesiones musculares
o articulares
Una lesión muscular puede producirse
por diversas situaciones, puede darse por una mala posición
o hasta por un accidente grave, lo importante es protegerla
para que no empeore.
A continuación enlistamos algunos cuidados
que pueden ayudarte a que tu lesión mejore:
- Aplica hielo inmediatamente, incluso, en lo que buscas
atención médica. Puedes utilizar una
compresa con agua helada o una bolsa de hielo; debes
aplicártela por periodos de 15 minutos, con
intervalos de 2 a 3 horas mientras se estés
despierto. El hielo reduce el dolor, hinchazón
e inflamación en músculos lesionados
o articulaciones y también puede ayudar a disminuir
hemorragias, en caso de que se presente un desgarro
- Protege el área lesionada de futuras lesiones.
Puedes utilizar un vendaje elástico (en este
caso procura que no esté muy apretado, para
que no obstaculice la circulación; si el dolor
aumenta o el área está entumecida, es
señal de que está apretado), férula
o muletas
- Evita actividades que te produzcan dolor o malestar,
es importante reposar para que se facilite la cicatrización
de tejidos
- En el transcurso del día y especialmente por
las noches, es recomendable elevar el área
afectada arriba del nivel del corazón, para
ayudar a que drenen los líquidos excesivos
y se reduzca la hinchazón
Si después de 48 horas la hinchazón
desapareció, aplica un poco de calor, así
mejorará tu flujo sanguíneo y se acelerará
la cicatrización.
Recuerda que si el dolor es intenso o presentas complicaciones,
debes acudir a tu médico para recibir asistencia
profesional. |