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La
congelación se presenta en lugares extremadamente fríos
y sin la protección de ropa adecuadas. La partes más afectadas
son la nariz, las orejas, las mejillas, los dedos de la
mano, la mano, los dedos del pie y los pies.
Es
muy importante distinguir el congelamiento de la hipotermia,
ésta es el inicio de una congelación, pero son diferentes.
La
congelación suele no presentar dolor, la parte dañada
se vuelve insensible, rígida, entumida, hay hormigueo
y palidece.
Cuando
la víctima no ha sido atendida rápidamente, se presentarán
síntomas más graves de congelamiento en zonas sucesivas.
La parte lesionada tendrá un colorido rojo-negruzco fuertemente
inflamado. Esto indica que los vasos sanguíneos de la
zona se han dañado, la circulación se ha bloqueado y se
corre el riesgo de llegar a perder el miembro afectado.
Para
que estés bien
- Quita
inmediatamente todo aquello que pueda obstaculizar la
circulación sanguínea.
- Una
vez descubierta la zona afectada la cubrirás con algodón,
tela seca, mantas, etc.
- No
realices fricciones locales. Las zonas afectadas se
vuelven frágiles y pueden partirse.
- No
apliques bolsas de agua caliente, compresas calientes,
o lo expongas a fogatas. El calor excesivo aumenta el
daño a los tejidos por una brusca vasodilatación.
- Trata
de retirar a la víctima de corrientes de aire frío,
y colócarla en un lugar a temperatura agradable, la
temperatura la puedes ir aumentando paulatinamente,
aproximadamente 2°C por cada hora.
- Si
la víctima está consciente puedes darle bebidas tibias
dulces, no le des bebidas alcohólicas.
- Trata
de llevarlo a un centro médico, para una evaluación
de su estado de salud, lo más rápido posible.
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