| Examen
individual de cada parte del cuerpo |
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La
evaluación cuidadosa incluye el examen individual
de cada parte del cuerpo.
Lo
más normal es empezar por la parte lesionada o adolorida,
sin embargo, no se debe olvidar revisar todo el
cuerpo empezando de cabeza a pies, en el siguiente
orden:
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Cara
Levanta
los párpados e inspecciónalos cuidadosamente . El tamaño
de las pupilas, su reacción a la luz y el estado de los
reflejos habrán de tomarse en cuenta.
El
escurrimiento de sangre o de líquido claro por cada orificio
nasal puede ser signo grave que sugiere fractura de la
base del cráneo.
Observa
cuidadosamente si hay signos de sangre o líquido claro
(líquido cefalorraquideo).
La
coloración, manchas o quemaduras podrán sugerir intoxicaciones.
Es necesario abrir completamente la boca y examinarla
con cuidado.
Cuando
se observa una hemorragia es necesario buscar su origen,
por ejemplo un desgarro en la encía o en la mejilla. Al
examinar la boca debe quitarse la dentadura postiza, ya
que podría desplazarse y obstruir las vías respiratorias.
El aspecto y las características del vómito en caso de
presentarse nos podrá orientar hacia el diagnostico. Anotar
de ser posible aspecto y olor.
Debes
palpar suavemente los huesos de la cabeza buscando los
posibles traumatismos y observar si hay dolor al tacto.
Al
proceder a la palpación de las costillas el auxiliador
debe iniciar su examen lo más cerca posible de la columna
vertebral y seguir la exploración gradualmente hacia adelante
hasta llegar al esternón. Evitando mover al lesionado,
se hará una revisión cuidadosa de la columna vertebral
en todo su trayecto, por medio de la palpación. Observa
si hay dolor en alguna zona y anótalo en el registro.
Inspeccionar
adecuadamente esta zona, edemas, masas, heridas, o exposición
de vísceras, si el paciente te indica dolor agudo en alguna
zona, es importante que anotes en tu registro exactamente
el área que te menciona. Si no estás muy familiarizado
con la anatomía humana, te sugerimos tomar como referencia
el ombligo como si fuera un reloj. Por ejemplo: dolor
de apéndice, este se encontrará a las 7 del reloj.
El
examen de la pelvis debe llevarse a cabo por métodos similares
a los adoptados para las costillas. Es fácil notar si
los vestidos están húmedos, lo cual puede ser debido a
la emisión involuntaria de orina.
Cada
hueso de estas zonas debe ser objeto de examen, con lo
cual se pondrán de manifiesto las heridas existentes.
Si no hubiera signos de fractura conviene probar el movimiento
de las articulaciones para excluir las dislocaciones.
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